El proceso de descentralización supone la definición de roles entre cada nivel de gobierno. Le cabe al nivel nacional, Ministerio de Salud, la conducción global del sistema, introduciendo regulaciones e incentivos que coadyuven a su buen funcionamiento. Esta es una responsabilidad que exigirá al MINSA reforzar sus habilidades para conducir y formular políticas, garantizar la salud pública, regular mercados asociados a la salud, supervisar la provisión de servicios, garantizar las condiciones de aseguramiento y modular el financiamiento en salud.
Una acción fundamental para la mejora del acceso a servicios de calidad que respondan a las necesidades de la población, es la constitución de una Superintendencia de Seguros y Servicios de Salud. Actualmente, la supervisión del mercado de seguros de salud por parte de la Superintendencia de Banca y Seguros es limitada a fondos privados. Asimismo, el alcance de la Superintendencia de Entidades Prestadoras de Salud está restringido a los prestadores privados. Por su parte, en el sector público la supervisión es fragmentada e ineficiente, tanto en los que respecta a fondos y prestadores en el MINSA y en EsSalud.
En esta situación, es necesario concentrar en una entidad especializada de alcance sectorial y nacional, las funciones de acreditación continua de los establecimientos de salud para garantizar una acción médica efectiva, así como de los aseguradores para verificar el cumplimiento de las condiciones pactadas en los seguros públicos y privados respecto al acceso a los beneficios acordados, la oportunidad de la cobertura del riesgo y la protección financiera.
Que los aseguradores y prestadores estén continuamente supervisados, tendrá beneficios sociales de alto impacto en el bienestar del usuario, debido a una mayor efectividad y oportunidad de la atención, mejor calidad del servicio y mayor protección financiera. Sin embargo, esta reforma tiene costos políticos, que se traducen en resistencia de aquellos que hoy operan sin regulación ni supervisión real. Frente a ello, se requiere promover un liderazgo político de alto nivel que conduzca el proceso de creación de la Superintendencia de Seguros y Servicios de Salud. Debe promoverse el apoyo ciudadano a esta reforma, de manera que el político pueda visualizar con claridad sus beneficios. Finalmente, se requiere fortalecer las habilidades a las instituciones involucradas y proveerles de los instrumentos y metodología más apropiados.
PRAES espera poder contribuir brindando asistencia técnica para la propuesta técnica y legal de creación de la Superintendencia de Seguros y Servicios de Salud, así como apoyo al proceso de deliberación pública para su legitimización.
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